Bukhara

La ciudad de Bukhara, también conocida como “la ciudad verde” está situada a 230 kilómetros al oeste de Samarkanda y al sureste del desierto de Kyzikoum (que significa “las arenas rojas”). Es la quinta ciudad más grande de Uzbekistán, con una población de 323.900 habitantes (censo de 1999). Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1993.

Puede que Samarkanda siga siendo la ciudad más conocida de este país, pero para sumergirse en la vida e historia de Uzbekistán la visita imprescindible es Bukhara, la ciudad sagrada, ya que está llena de lugares y edificios históricos, que en su mayoría datan de la Edad Media., de hecho en su zona antigua apenas hay edificios modernos.

No se conoce con exactitud la época de su fundación, pero, al igual que Khiva, celebró en el año 1997 su 2500 aniversario. En el siglo VI d.C. tomó el nombre sogdiano de Numidllkat y ya entre los siglos VII-VIII se llamó Pujo, Bujo y Bugue (así es como ha pasado transcrita a las fuentes chinas de la época).

Bukhara, construida sobre una colina sagrada, debiendo su nombre a la palabra “vihara” (monasterio), maravilla al viajero por el número de monumentos que conviven con sus habitantes en una increíble simbiosis, creando un ambiente que envuelve al visitante en esta ciudad museo.

Desde su temprana arquitectura en los siglos X-XII hasta las más modernas construcciones del siglo XVIII acogen lugares, que sin estar cubiertos por la fama de los monumentos de Samarkanda, atraen la atención por su valor monumental.

Tanto los monumentos del centro de la ciudad como los que se encuentran en las afueras, donde el silencio y la amplitud de espacio transmiten una inefable serenidad, convierten a esta ciudad en un magnifico rincón del planeta para no olvidar jamás.

Que visitar en Bukhara

La mezquita de Bolo-Hauz

La mezquita de Bolo-Hauz fue construida en el año 1718. De su estructura destaca el porche provisto de 20 columnas de nogal y su vistosa fachada coloreada. Fue el lugar donde solía acudir el emir para sus oraciones del mediodía.

En la portada principal se puede contemplar el iwan (espacio cerrado por una cúpula) de doce metros de altura, considerado uno de los más bellos de Asia Central, además del estanque al que debe su sobrenombre: "Mezquita cerca del estanque”.

En la actualidad sigue estando repleta de fieles que acuden a la famosa oración del viernes.

Mausoleo de Ismail Samaní

El mausoleo de Samaní es un auténtico tesoro de la arquitectura del periodo pre mogol. Fue erguido en el año 902 para acoger los restos del fundador de la dinastía de los samánidas.

Este monumento es el más antiguo de la ciudad, y aunque se trata de un mausoleo pequeño, es una obra verdaderamente monumental y es considerado como uno de los monumentos arquitectónicos más finos de Asia Central por su delicado enladrillado de terracota horneado.

Con el sol, la decoración en ladrillo produce un juego de sombras que cambia a lo largo del día y da vida a la apariencia exterior. Una leyenda sostiene que quien formule un deseo y dé tres vueltas alrededor del mausoleo, verá cumplir su petición.

Mausoleo de Chashma-Ayub

Dentro del mismo complejo de Ismail Samaní se halla otro mausoleo, el de Chashma- Ayud que significa “trabajos de primavera”. Según cuenta la leyenda, fue el profeta bíblico Job (Ayub) quien visitó este lugar y golpeando la tierra con su bastón, creó un manantial de agua para así evitar la sequía que azotaba a los habitantes de la ciudad.

El Chashma-Ayub tiene la forma de un prisma alargado y se compone de cuatro estructuras de diferentes tamaño, diseño y época. Son cámaras oscuras, por lo que la luz tenue que dejan pasar sus cúpulas, crea un aura especial para la reclusión.

Este mausoleo fue construido sobre la fuente que los habitantes de la ciudad consideraban sagrada y curativa y que se remonta a la época del gobierno de los Kharakhanes (siglo XII). Más tarde, en el siglo XIV, Amir Temur, continuó la construcción del edificio, que terminó en el siglo XVI.

Este monumento cuenta con una cúpula cónica, Khwarazm, de estilo poco común en Bukhara, por lo que el Mausoleo de Chashma-Ayub se distingue por la modestia y la sencillez de su decoración.

Hoy día el agua de este pozo se sigue considerando pura y curativa.

Ciudadela de Ark

El Arca o ciudadela de Ark es el conjunto arquitectónico más antiguo de la ciudad, y destaca por las poderosas murallas que la rodean y que le otorgan un aspecto de fortaleza.

Se trata de una construcción de 20 metros de altura y 4 hectáreas de superficie, con forma de un polígono y cuyas paredes (inclinadas) alcanzan los 789 pies.

En el interior, rodeada de murallas, la ciudadela estaba densamente urbanizada ya en la temprana Edad Media. La primera información sobre el Arca apareció en la publicación "Historia de Bujara", de Abubakir Narshakhi.

De acuerdo con los datos arqueológicos fue construida en el siglo IV a.C., concretamente sobre una colina. El edificio original fue construido a partir de bloques, pero reconstruido con ladrillos de adobe. La base y la torre también son de ladrillo. La parte oriental de la estructura tiene un gran valor histórico y arqueológico.

En la antigüedad fue la residencia de los emires de Bukhara y era en sí misma una pequeña ciudad. Tras ser bombardeada por el ejército Rojo, durante la revolución, quedó prácticamente destruida.

Hoy día la ciudadela es un monumento histórico cuyos salones acogen el Museo de Historia Local, donde se puede encontrar: el Departamento de historia (desde la antigüedad hasta los tiempos modernos), el Departamento de Naturaleza de Bukhara, la exposición "Monumentos de la escritura (siglos XIX-XX), entre otros.

Plaza de Lyabi-Hauz

Lyabi-Hauz es un complejo arquitectónico ubicado en el centro de Bukhara y que consta de tres edificios monumentales. El complejo posee un carácter distintivo tras ser construido alrededor de un gran hauz (estanque) ubicado en la famosa plaza de Lyabi-Hauz (junto al estanque).

Inicialmente, al norte del estanque, se construyó la Madraza Kukeldash, la más grande de la ciudad, erguida entre 1568 y 1569. Se convirtió en la mayor escuela islámica de la ciudad de Bukhara.

Más de 50 años después, en 1620, el mandatario local Nadir Devanbegi decidió construir al oste del estanque un khanaga (posada para itinerantes), y dos años más tarde, en 1622, la famosa Madrasa de Nadir Devanbegi.

La mayor parte de la actividad de Bukhara gira en torno a la plaza Lyabi-Hauz, que ha sobrevivido al paso del tiempo por ser la pieza central del conjunto arquitectónico.

Alrededor del estanque se instalan numerosas casas de té (chaicanas) y restaurantes donde el turista también puede disfrutar del atardecer.

Complejo de Poi-Kalyan

Este complejo arquitectónico está situado en base al gran minarete (torre) Kalyan, de 47 metros de altura y construido en 1127. También es conocido como la “Torre de la Muerte”, ya que durante siglos muchos criminales fueron lanzados desde la parte superior.

Esta torre destaca, no solo por su magnificencia, su rica mampostería y ornamentación, sino también por su arte constructivo. A pesar de sus 800 años no ha sido precisa ninguna reparación.

Este minarete, hecho de ladrillo cocido, cuenta con un cuerpo fuerte y cónico, rematado con una galería cilíndrica con 16 ventanas en arco. En su zócalo cuenta con 9 metros de diámetro y proyectándose hacia arriba, se va reduciendo poco a poco hasta que el diámetro de la parte superior se reduce a 6 metros.

La parte inferior está decorada con estalactitas. Originalmente la altura de la torre fue de 50 metros, al contar con otra planta, de las cual sólo se mantiene la barra central.

La armonía de las formas, la exquisitez de los ornamentos geométricos de los ladrillos y las mayólicas (cerámica con acabado especial) en el cuerpo del alminar, lo hacen encantador.

El legendario minarete Kalyan es un destacado monumento arquitectónico y un notable ejemplo de ingeniería medieval oriental. Su silueta es, desde hace mucho tiempo, el símbolo de la Santísima de Bukhara.

Al lado del minarete se encuentra la Mezquita Kalyan construida en 1514 en el sitio de una antigua mezquita destruida por Genghis Khan. El templo cuenta con siete puertas para dejar en libertad a un gran número de personas. Cada uno de los cuatro lados de la mezquita tiene un enorme portal. El principal de ellos, mirando hacia el este, tiene una decoración ornamental muy rica. Por debajo de su arco se puede ver la inscripción en árabe, con la fecha de construcción de la mezquita (1514).

Los diversos portales se encuentran en una elevación cuyos escalones conducen a un gran patio. En la pared opuesta, se ubica el mikhrab, una pequeña habitación, orientada hacia la Meca y precedida de un arco de medio punto, que marca en las mezquitas el sitio donde han de mirar los que oran y donde se encuentra el Corán.

El mosaico ornamental en el mikhrab todavía lleva el nombre del maestro: Bayazid al Purani. Dos grandes cúpulas azules indican la ubicación de estos lugares de oración.

Mezquita Magoki-Attari

En el centro histórico de Bukhara se erige la Mezquita de Magoki-Attari. Este templo fue construido en el siglo XII y reconstruido completamente en el siglo XVI, contando desde entonces con dos cúpulas.

Destaca su arquitectura, muy característica para tratarse del siglo XII, además de la riqueza de las decoraciones, ya que para su construcción se aplicaron distintos métodos de decoración y ornamentación como la mampostería de ladrillo, los bloques tallados, así como varias combinaciones de patrones, adornos, paneles de terracota, y en parte terracota barnizada.

Durante las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en la década de 1930 fueron descubiertos restos de la mezquita decorados de ladrillo ornamental tallado con mayólica arcaica, hallazgos que demostraron que la estructura de esta edificación se remonta a la época pre-islámica.

Madrasa de Ulugbek

Ulugbek, nieto de Tamerlán, e hijo de Amir Temur Mirzo Ulugbek, que gobernó Movarounnahr en la primera mitad del siglo XV, construyó tres madrasas entre las que destaca la madraza de su mismo nombre situada en Bukhara.

La primera en construirse fue la Madrasa de Ulugbek en el año 1417 en Bukhara (construyó otra en Samarkanda con el mismo nombre). En ese momento Bukhara había sido desde hace mucho tiempo conocida como la capital de la teología del Islam. En Oriente todas las madrasas eran consideradas los centros de la ciencia y la educación, por lo que no era de extrañar que en las instrucciones de Ulugbek, un monarca bien educado que fue llamado a menudo "el científico en el trono” esculpiera el siguiente aforismo en la puerta de entrada de la madrasa (ricamente decorado): "Buscar a partir del conocimiento es un deber de todo hombre musulmán y de toda mujer ".

Construida cerca de la cúpula comercial Toki Zargaron en Mazar, puerta de la ciudad antigua, la Madraza de Ulugbek, cuenta con una decoración muy modesta en comparación con otros monumentos de la época Temurids. Sin embargo, los patrones geométricos de ladrillo decorativo, los mosaicos ornamentales y azulejos, así como las inscripciones en escritura árabe cúfica aplicada en la decoración de fachadas exteriores e interiores demuestran las extraordinarias habilidades de los arquitectos locales.

Durante muchos siglos, en adelante, el diseño de la Madraza Ulugbek se convirtió en una especie de canon para las construcciones de este tipo, ya que tuvo que combinar las instalaciones para los estudios, con las de alojamiento y al mismo tiempo a adaptar el edificio a las condiciones climáticas de la región.

Madrasa de Miri-Arab

Entre el gran número de las madrasas construidas en Bukhara en el siglo XVI, la Madrasa de Miri-Arab destaca por ser una verdadera obra maestra.

Fue construida sobre una plataforma elevada justo enfrente de la Mezquita de Kalyan. Esta técnica de arquitectura, llamada kosha (junto), era muy común en la Edad Media.

La construcción del edificio se prolongó durante unos quince años y fue terminado en 1536. El constructor principal de la madrasa fue Sheikh Abdella Yemeniy, más conocido como Miri-Arab. Él era una figura influyente en la corte del rey Ubaidullakhan Sheibanid que gobernó Buhkara sólo seis años, pero inscribió su nombre en las páginas de la historia de Asia Central.

En la década de 1920 la madrasa estuvo cerrada. Pero en 1947 comenzó a funcionar de nuevo. Hoy en día acoge a más de cien estudiantes, ya que sigue siendo uno de los colegios más famosos y más grandes del mundo islámico.

El palacio Sitorai Mokhi-khosa

Es la única muestra que quedó en Bukhara de los últimos emires de la ciudad. El palacio de Sitorai Mokhi-Khosa fue la residencia de verano de los últimos emires de Bukhara. Dicho palacio está situado a cuatro kilómetros al norte de Bukhara, por la carretera que va a la ciudad de Gijduvan.

Las primeras estructuras en esta pintoresca zona fueron construidas en el siglo XIX durante el gobierno del Emir Nasrullakhan. En la década de 1880, su sucesor Muzaffarkhan también construyó un palacio para su amada esposa Sitorai-Bonu, aunque las principales estructuras de la residencia fueron erguidas durante el reinado del emir Alimkhan (1910-1920).

Posteriormente los artesanos más hábiles de Bukhara fueron enviados a Rusia para aprender la construcción del país. Poco después, bajo la supervisión del arquitecto Hajji Khafiz, se construyó el suntuoso conjunto de habitaciones y el salón del trono del palacio, que destacan por la curiosa mezcla de estilos arquitectónicos europeos y asiáticos.

El edificio principal del palacio incluye las cámaras privadas del emir, el salón, las salas del trono, una serie de salas de espera y el Tesoro. Una de las salas de espera y el Salón del Trono Blanco están decorados con frescos de Uzbekistán y esculturas de estuco.

Hoy en día el palacio de Sitorai Mokhi-Khosa se utiliza como museo y acoge más de cien muestras, como la de los muebles del palacio, los utensilios, además de artículos de porcelana china y japonesa. El salón Khonai Khasht ofrece una colección de los trajes nacionales del siglo XIX hecha por los mejores bordadores de oro de Bukhara.

Los visitantes de Sitorai Mokhi-Khosa tienen una oportunidad única para hacer un viaje al pasado y disfrutar de un glorioso palacio.

Mausoleo Bahouddin Nakshbandi

En los suburbios de Bukhara se erige un monumento arquitectónico al gran sufí Sheikh Nakhsbandi Bahouddin, quien hizo una valiosa contribución a la formación y desarrollo del centro de pensamiento progresista de Asia.

Nakshbandi nació en la familia de un tejedor en una pequeña aldea cerca de Bukhara, en 1318. Después de haber desarrollado su propia doctrina, Bahouddin Naqshbandi fundó la orden sufí Nakshbandiya.

Tras la muerte de Bahouddin Nakshbandi en el año 1389, numerosos peregrinos comenzaron a visitar su tumba, cuya ubicación no fue escogida por casualidad, ya que era el lugar de un antiguo templo pagano dedicado a la fiesta de la rosa roja, tan antigua como Noruz, el Año Nuevo persa.

En 1544 el emir Abdulaziz construyó una plataforma con cerca de mármol tallado sobre la tumba del santo, y junto a ella un enorme khanaqa (hospicio para peregrinos). En el período posterior, al oeste del mausoleo apareció una gran necrópolis de los emires de Bukhara. Así, años después, junto a la dakhma apareció ricamente decorada la Mezquita de Muzaffarkhan y la Mezquita Khakim Kushbegi con un pequeño minarete y una madrasa. Estos edificios forman un patio con un hauz (estanque), que refleja la pintoresca estructura chartak con una cúpula y cuatro arcos.

A principios del siglo XXI el complejo fue restaurado y reparado. Nuevos arcos y cúpulas azul turquesa fueron construidos al estilo tradicional nacional. El complejo de Bahouddin Nakshbandi es uno de los más bellos monumentos arquitectónicos de Bukhara. Acoge a los peregrinos y visitantes en un ambiente único de tranquilidad y aislamiento.

Necrópolis Chor-Bakr

De acuerdo a una de las antiguas creencias populares de Bukhara, si una persona hace cuatro perigraciones, en un día, a cuatro tumbas de los santos llamados Bakr, cualquier deseo se le hará realidad.

Es por eso que la necrópolis Chor-Bakr, lo que significa "cuatro Bakrs ', es tan popular en el mundo islámico. La necrópolis creció alrededor de la tumba más venerada de Abu Bakr Sayed,en el pueblo de Sumitan, cerca de Bukhara.

El origen de la tumba de culto en Sumitan se remonta a la época de la Samanids. Durante su dinastía fue entregado a los jeques Jubayri, cuya influencia en la vida política y cultural de Bukhara era muy fuerte. Con el tiempo, Chor-Bakr se convirtió en el cementerio de la familia Jubayris.

En 1560-1563 el gobernante Abdullakhan ordenó construir una mezquita, una madrasa y un khanaga (hospicio) como un homenaje a los jeques.

Los tres edificios forman un conjunto arquitectónico armonioso. La mezquita y khanaqa tienen grandes portales arqueados. Los lados de los edificios que dan al patio tienen dos niveles de galerías, que no es típico de este tipo de estructuras, al igual que la fachada de la madrasa ubicada al final del patio. Enormes cúpulas abarcan las principales salas de la mezquita y del khanaga.

La paz y la serenidad de Chor-Bakr de uno de los más impresionantes y pintorescos complejos arquitectónicos asiáticos, hace recordar, involuntariamente, al viajero la naturaleza perecedera de los placeres terrenales y la eternidad del Universo.